Pemex y CFE reportaron obligaciones laborales de largo plazo por un total de 2.06 billones de pesos al cierre de junio, correspondiendo la mayor parte a Pemex y el resto a la CFE. Estos pasivos derivan principalmente de compromisos de pensiones y beneficios posteriores al retiro pactados en sus contratos colectivos.
La magnitud de estos pasivos mantiene vigente el debate sobre la sostenibilidad de los esquemas de beneficio definido y sobre el diseño de planes de pensiones ocupacionales, un tema que también resulta relevante para el sector privado al momento de revisar y valuar sus propios planes de beneficios.